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Retrovirosis felina (FIV y FeLV): las nuevas directrices de 2020 de la Asociación Americana de Profesionales Felinos (AAFP)
Recientemente, el Journal of Feline Medicine and Surgery publicó una actualización sobre la retrovirosis felina, con directrices relacionadas para el manejo clínico (Little et al, Journal of Feline Medicine and Surgery 2020; 22: 5–30). Estas nuevas directrices representan las indicaciones más actualizadas de la AAFP: intentaré resumir en esta entrada los datos y noticias más relevantes en comparación con el pasado.
Se estima que la prevalencia de infecciones retrovirales ronda el 2-4% tanto para el FIV como para el FeLV en algunos estudios europeos y norteamericanos, mientras que en estudios realizados en Australia, Asia, Europa del Sur y Sudamérica/Caribe (hasta un 12-15%). Por tanto, estas virosis son siempre muy relevantes para los profesionales que trabajan con la medicina felina.
Figura 1: Diagrama de la patogénesis de la infección por FeLV
Infección (vía oronasal; vertical, mordeduras, apareamiento)
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ARN viral detectable a los 7 días aproximadamente
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ADN proviral detetável aos 15 dias aproximadamente
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Antígeno viral detectable a los 30 días aproximadamente
En relación con la infección por FeLV, las directrices actuales distinguen estas tres categorías de sujetos que entran en contacto con el virus (como se muestra en la Figura 1):
- Pacientes con infección abortiva (ex regressor, según guías anteriores): los gatos se infectan pero sólo desarrollan anticuerpos neutralizantes; por lo tanto, no presentan ni viremia (prueba de antígenos negativa en sangre), ni ADN y ARN en sangre, médula o secreciones. Estos pacientes han eliminado la infección o la cantidad de virus presente es indetectable con los métodos actuales de detección.
- Pacientes con infección regresiva (anteriormente infecciones latentes, según directrices anteriores): estos pacientes desarrollan anticuerpos neutralizantes, dan positivo en ADN proviral (virus integrado en las células hospedadoras), pero son negativos en pruebas de antígenos y ARN en sangre y secreciones (es decir, no son ni virémicos ni eliminadores). Estos pacientes contrajeron la infección, que permanece latente en el estado del provirus en las células del gato. Pueden permanecer así indefinidamente, o evolucionar hacia una fase de viremia consolidada (infección progresiva, véase más abajo).
- Pacientes con infección progresiva (anteriormente viremia persistente, según las directrices anteriores): Estos gatos mantienen un test de antígeno positivo, así como ADN y ARN detectables en sangre, médula y secreciones. Por lo tanto, están persistentemente infectados y se eliminan. Estos son pacientes con mayor riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el FeLV.
Aparte de la discusión sobre las diferentes terminologías utilizadas, surge un dato interesante: una vez infectado con el virus FeLV, el resultado de la infección puede ser diferente (véase la Figura 2).
En el pasado, se asumía que entre los gatos infectados había una proporción similar de sujetos con infecciones abortivas, regresivas y progresivas. Los estudios más recientes muestran que los gatos con infecciones abortivas estarían mucho más representados, salvo en aquellas condiciones en las que existe una fuerte presión del agente viral (por ejemplo, grupos de gatos infectados y no infectados, que viven cerca y de forma continua, como en colonias).
De estos datos se deduce que un solo test positivo (antigénico o molecular), especialmente si es en un sujeto joven, no debe considerarse necesariamente un indicador de una enfermedad establecida, ya que muchos gatos son capaces de eliminar la infección o mantenerla bajo control.
Por tanto, puede ser recomendable realizar pruebas múltiples y repetidas a lo largo del tiempo en algunos pacientes, o en caso de resultados contradictorios o dudosos.
Figura 2: Ejemplo esquemático de escenarios de infección por FeLV
Infección
↙️ ⬇️ ↘️
Infección abortiva Infección regresiva Infección progresiva
- La mayoría de los gatos Antígeno Neg Antígeno Pos
- Antígeno Neg ARN Neg ARN Pos
- ARN Neg ADN Pos ADN Pos
- ADN Neg neutralizantes Pos Ac. neutralizantes Neg
- neutralizantes Pos
Posible evolución en tiempo variable
En relación con los modos de transmisión de ambos virus, se enfatiza la importancia y preponderancia de la vía oral/salival (por ejemplo, compartir cuencos de comida y agua) para el FeLV y la de picaduras/peleas para el FIV (Figuras 1 y 3).
Figura 3: Diagrama de la patogénesis de la infección por FIV
Infecciones (mordeduras+++; vertical, apareamiento y contacto +/-)
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ARN y ADN viral detectable en fase aguda (anticuerpos después de 60 días)
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Fase asintomática (seropositivos PCR +/- positiva)
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Inmunodeficiencia clínicamente manifiesta (seropositivos, PCR +)
Dada la importancia de identificar y separar a los gatos infectados de los exentos, las nuevas directrices ponen mucho énfasis en el uso de pruebas diagnósticas. En realidad, no hay grandes noticias comparadas con lo que ya se ha publicado en nuestros blogs anteriores sobre el tema, a los que te remitimos para consejos prácticos:
https://www.mylavblog.net/generica/148-148.html
https://www.mylavblog.net/generica/126-126.html
Siempre se enfatiza tener en cuenta los tiempos de incubación de ambas infecciones, para evitar posibles falsos negativos, así como la interferencia de los anticuerpos maternos en el examen serológico para FIV (posibles falsos positivos hasta los 6 meses de edad). Para evaluar estos posibles falsos positivos al FIV, la prueba debe repetirse después de los 6 meses de edad, o debe realizarse directamente una PCR confirmatoria (que, al detectar directamente el genoma viral, no se ve afectada por anticuerpos pasivos derivados de la madre).
En los países donde la vacunación contra el FIV está disponible, debe considerarse el posible efecto de la respuesta a la vacuna sobre el resultado de la prueba de anticuerpos para el FIV: mientras que algunos kits rápidos no sufren la interferencia de los anticuerpos de la vacuna, otros resultan en falsos positivos (si se realizan dentro de los 6 meses posteriores a la vacuna), por lo que es importante en estos pacientes, Conoce el estado de vacunación y la especificidad del kit utilizado. Esta interferencia no existe para ninguna vacuna contra el FeLV: las pruebas rápidas detectan antígenos virales específicos y no la respuesta de anticuerpos del gato, y no reaccionan cruzadamente con los antígenos usados en las vacunas. Obviamente, las vacunas no tienen ningún efecto interfirente en las pruebas moleculares por PCR, tanto para FIV como para FeLV.
Se pone mucho énfasis en las medidas preventivas; en primer lugar, se identifican factores bien conocidos que favorecen la propagación de los dos retrovirus entre poblaciones felinas, como: sexo masculino, tendencia a la agresividad y a la pelea, acceso al exterior y contacto con gatos infectados, contacto sexual, transmisión de madres infectadas (esto último más importante para el FeLV que para el FIV). Por ello, se enfatiza la importancia de identificar y segregar a los sujetos infectados, o aquellos con un estado retroviral desconocido, de los sujetos sanos que son definitivamente negativos.
La vacunación contra el FeLV ha demostrado eficacia para proteger contra la infección (reduciendo el riesgo de infectarse por contacto con gatos positivos para FeLV), pero también para disminuir la probabilidad de una evolución hacia la enfermedad progresiva. Por otro lado, no se recomienda el uso de la vacuna contra el FeLV en gatos ya infectados, ya que es inútil (además de potencialmente arriesgada para otros efectos adversos de la vacuna).
Por tanto, todos los gatos y adultos en riesgo de infección deben ser sometidos a pruebas y, si dan negativo, vacunarse contra el FeLV. La primera vacunación debe realizarse a partir de las 8a Semana de edad, con refuerzo tras 20-30 días y luego con reforzos anuales adicionales o cada 2-3 años, dependiendo del riesgo de contagio y del tipo de vacuna utilizada. A continuación, un resumen de lo que dicta las directrices:
Directrices de vacunación AAFP 2020 para FeLV:
- Administra la vacuna contra el FeLV a todos los gatos en riesgo de infección
- Pruebas a los gatos antes de la vacunación
- Vacuna solo los negativos
- Administrar la primera vacuna a partir de las 8^ semanas de edad
- Llamada tras 3-4 semanas
- Impulso tras aproximadamente un año
- No revacunes gatos sin riesgo de infección (por ejemplo, gatos que viven solos en casa o con gatos claramente FeLV-negativos, gatos que nunca salen y no tienen contacto con otros felinos, etc.)
- Vacuna a gatos que tengan un alto riesgo de infección cada año (no esterilizados y con posibilidad de acceso al exterior, contacto con otros gatos positivos para FeLV o con un estado desconocido de FeLV, etc.)
- Vacuna a gatos que tienen acceso al exterior pero con bajo riesgo de exposición con gatos positivos para FeLV o gatos con estado desconocido de FeLV cada dos años
La vacunación contra el FIV, por otro lado, ha mostrado resultados más cuestionables: la vacuna contra el FIV solo está disponible en algunos países y todavía se considera «no núcleo». Además, debe recordarse el posible efecto interferente en las pruebas serológicas en gatos vacunados contra el FIV.
La infección con estos retrovirus no implica necesariamente una reducción notable de la esperanza de vida, especialmente en quienes han recibido FIV.
Los gatos positivos para FIV y/o FeLV pueden experimentar numerosas condiciones patológicas favorecidas por una infección viral persistente: infecciones oportunistas de diversos tipos, infestaciones fúngicas, neoplasias, enfermedades inmunomediadas, etc. Por lo tanto, estos pacientes deben ser identificados y mantenidos en condiciones que reduzcan el riesgo de transmisión de retrovirales a otros gatos, pero también disminuyan el riesgo de contraer enfermedades favorecidas por el estado de inmunodepresión (por ejemplo, micoplasmosis transmitida por picaduras de pulgas mediante el control periódico de ectoparásitos).
Estos pacientes deben ser esterilizados, así como reevaluados clínicamente y sometidos a un chequeo de laboratorio cada 6 meses.
Al evaluar pacientes enfermos que son positivos para una infección retroviral, siempre es necesario preguntarse si los síntomas y las alteraciones clínico-patológicas observadas pueden estar más o menos correlacionados con la infección (véase la tabla 1), para evitar errores diagnósticos y de manejo clínico.
Tabla 1. Definición de las causas de los signos clínicos en gatos infectados con retrovirus
| No relacionados con FIV/FeLV | Potencialmente secundarias a FIV/FeLV | Directamente correlacionables con FIV / FeLV |
| Patologías felinas claramente no ligadas a una infección retroviral (p. ej. una patología endocrina, una enfermedad renal, etc.) | Patologías felinas que pueden ser facilitadas por una inmunodeficiencia inducida por el retrovirus (p. ej. infecciones, gingivoestomatitis, neoplasias hematopoyéticas, etc.) | Patologías directamente causadas por el retrovirus:
FeLV: citopenias por patología medular, linfomas/leucemias, patologías neurológicas
FIV: inmunosupresión, patologías neurológicas |
Se ha propuesto el uso de antivirales (como zidovudina) o interferón en gatos retropositivos y en gatos con enfermedades relacionadas con la infección. Sin embargo, la evidencia científica sobre la verdadera utilidad de estas terapias es cuestionable.
Para quienes estén interesados en saber más sobre el tema, os invito a leer el artículo original.
Walter Bertazzolo, Especialista Europeo EBVS en Patología Clínica Veterinaria (Dipl. ECVCP); Director Científico de MYLAV.



